Entré a mi corazón buscando cosas que sabia había dejado ahí. Debo reconocer que a algunas me costo encontrarlas. Ya no estaban donde las había dejado o donde yo pensaba que deberían estar. Eran cosas tan importantes!. ¿Por qué será que si en su momento tuvieron tanta importancia, hoy están guardadas en un lugar tan pequeño o tan insignificante?, ¿Qué les quito la importancia que tenían el día en que las guardé?
El tiempo cumple una función extraña sobre los recuerdos. Cosas difíciles se convierten en anécdotas hasta risueñas algunas veces. Situaciones únicas que decidimos rotularlas como momentos imborrables, se pierden no sólo por el tiempo sino por otras cosas que les quitaron su valor.
Revisé unas cajas en las que tenía recuerdos que no quería que se me borraran. Ya no se los veía tan nítidos o tan cercanos como hubiese querido. Me estaba olvidando caras, abrazos y situaciones que una vez me llenaron la vida.
Había otros recuerdos ahí, otros que no recordaba que estaban. También encontré algunos que pensé había tirado pero cada vez más seguido me pasa que me los choco en alguna parte de la vida como si ellos no me quisieran dejar a mi.
Viejos estantes guardan mi vida. Los miro como a largos pasillos que algunas veces me da miedo volver a cruzar. A veces, quisiera quedarme en el día en que guardé aquello tan especial. Paso por lugares que me regalan esa sensación de volverlos a vivir, hasta puedo escuchar las risas, los llantos, las palabras dulces y las dolorosas también.
La vida algunas veces pareciera dar una segunda oportunidad y otras veces parece tomarse la revancha de las cosas que no viviste, haciéndote recordar lo que perdiste. Es como si caminara por esos pasillos y cayeran arriba mío las cosas que no debería olvidar. Algunas me ayudan a seguir y otras me detienen para vivir. ¿Para qué tener tan presente lo que no puedo cambiar?, quisiera poder borrar esas cosas que tanto me dolieron para que no me vuelvan a doler. ¿Si la opción fuera un nuevo comienzo de las cosas que voy a guardar? ¿Se borra todo para que mi dolor no aparezca más?. La cantidad de risas que guardé de los que amo! , las miradas de amor de la mujer que amo, sus ojos vidriosos conteniendo alguna lágrima y los momentos abrazados frente al mar, ellos también se irían!.
Empecé a ver que en esos estantes dejé cientos de cajas que valió la pena guardar, que por nada del mundo quería perder. Aunque en la vida pasan muchisimas cosas buenas, sentimos que se nos agrieta la vida frente al dolor y se va descascarando sobre nosotros. Algunas veces de manera inevitable y otras veces casi en forma imperceptible, pero nunca es definitivo. No hay dónde esconderse del pasado, por eso lo único que queda es hacerle frente.
En verdad, nadie puede cambiar lo que vivió, pero siempre podemos elegir que guardar en la caja del presente que mañana sera pasado. Un consejo de DIOS dice"sobre toda las cosas importantes, cuida tu corazón porque de él mana la vida"
Algunos viven la vida como una foto, y hacen equivocadamente un balance sobre esa foto que parece un rejunte de la vida. La verdad es que la vida es como un álbum de fotos. En algunas salimos lindísimos, en otras salimos horrendos, en algunas que nos sacamos nos sentíamos únicos o vestidos a la moda pero ahora las vemos y nos reímos de lo que usábamos. Recuerdos buenos pasan a cada instante. Quizá tengamos que empezar a revalorizar momentos que quedarán guardados alguna vez, no sea que cuando miremos para atrás nos de la sensación que los malos recuerdos superan a los buenos.
Como dice Marcos Vidal, "Nuestra barca hizo agua tantas veces en la noche y si no se hundió jamás fue por tu mano, no por nuestra habilidad, sino por tu compasión. Aquí estamos, sabedores de que solo fue tu gracia y concientes de que siempre habrá un mañana ".
Dijo alguien,
"LE TEMÍ A MI PASADO HASTA QUE SUPE QUE NO ME PODÍA ALCANZAR MÁS"
Gus





